Las recomendaciones recogidas en este Libro Blanco pretenden servir de apoyo a las administraciones sanitarias, sociedades científicas y profesionales para avanzar hacia un modelo de prevención más coordinado, equitativo y basado en la evidencia, que permita mejorar la protección de la población más vulnerable y reforzar la capacidad de respuesta del Sistema Nacional de Salud frente a las amenazas respiratorias actuales y futuras.